miércoles, 7 de abril de 2010

ANTONIO "NINO" SORRENTINO RUPERTI. "MI MAESTRO DE ACORDEÓN EN LA MÚSICA".

Don Nino
Sorrrentino
Ha pasado ya más de medio siglo cuando, una noche de Febrero, me presenté a la Academia de Acordeón "Nino Sorrentino" en Miraflores. Una de sus alumnas de canto, Gaby Rossi, me convenció para que estudiara el instrumento de mis sueños. Yo era locutor de Radio Victoria y élla, había debutado como cancionista de Música Italiana. Mi edad, no era obstáculo porque, "Querer es Poder". Norma que me acompaña y que aconsejo a todos porque en la vida "Nunca es Tarde".

Fué un recibimiento grato y debimos esperar se desocupara de sus clases. Un jovencito, su hijo llamado Benito, lo reemplazó y Don Nino, nos recibió con el calor y la alegría contagiante de su sangre. Aquí empezó mi otra personalidad y realicé lo que siempre anhelé: ser músico. Por algo Humberto Martínez Morosini me bautizó como "El Hombre del Acordeón" en CINCOMANÍA por Panamericana T.V. Con "Papi" Cornejo, mi baterista, nos presentamos en vivo y en directo con el aplauso de ese gran público que nos recibió muy bién.

La bisnieta con papá Benito
Que gusto me da evocar a Don Antonio "Nino" Sorrentino Ruperti, nacido un 4 de Marzo del año 1900 en la ciudad de Crotone, en la Calabria de Italia. Con orgullo, contaba que estudió música y piano en el Conservatorio San Pietro A Mayella de Nápoles. A los 8 años, era un juego alternar entre corcheas y notas. Rápidamente, conoció los secretos de la música, pero, tuvo que superar los estragos de la Segunda Guerra Mundial. Vivencias traumáticas que se olvidaron al lado de su hijo Benito y con quien haríamos una amistad para siempre en nuestro querido Perú.

Nino Sorrentino, cumplió con el servicio militar obligatorio en Africa Oriental y fue condecorado con la Estrella de Oro por el Príncipe de Savoya. Mis clases de acordeón, se matizaban casi siempre con sus recuerdos. Me decía que tuvo un aserradero donde se fabricaban las culatas de los rifles para Mussolini, "Il Duce". De allí, de esa admiración, el porqué bautizó a su hijo con el nombre de Benito. En su casa de 28 de Julio en Miraflores, se respiraba la música por todos lados. Y nosotros, felices en ese ambiente.

Don Nino Sorrentino actuando con su hijo Benito.
Quiero agradecer al maestro Sorrentino, toda su dedicación a mi enseñanza. Me motivó, como lo hacía con todos sus alumnos, a estudiar y practicar con amor. Me cambió la vida, porque años más tarde sería esta profesión mi otro sostén económico y, a la larga, la seguridad de mi familia. A él, le debo haberme casado con "Gaby Rossi" y, por otro lado, seguir unido a su recuerdo por la eterna amistad con su hijo. Benito siempre es colaborador con estas reseñas desde Venezuela, en donde radica con su familia y los nietos.

Reciba en el más allá, al lado de su Angelina Carlá, su amada esposa, las plegarias de quienes fuimos sus alumnos y del público miraflorino que apreció su talento y arte en la radio, teatros, Grandes hoteles y cafés como "La Tiendecita Blanca", donde nos hacía vivir la música en dúos inolvidables con Benito. También, esas noches maravillosas en el "Sky Room del Hotel Crillón" y su quinteto de Oro. Fue nuestra nota del recuerdo a mi Maestro ANTONIO "NINO" SORRENTINO RUPERTI. Gracias.

3 comentarios:

  1. Esta información es increíble. Muchas gracias por compartir todo esto!!!

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  2. Que lindo en haber recordado al maestro Nino Sorrentino

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  3. Que lindo en haber recordado al maestro Nino Sorrentino

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