sábado, 18 de agosto de 2018

NUNCA MÁS DÁMASO DE RIVERO, "EL MAGO DEL PIANO" EN LA MÚSICA CRIOLLA. RESEÑA DE DANTE CASANOVA.

Dámaso de Rivero
"Dámaso De Rivero, el artista que tenía notas musicales ante el pentagrama de sus huellas digitales, ya descansa en paz". Fue el metafórico inicio de la infausta noticia que, a través de algunos medios escritos y por la Internet, dio la vuelta al planeta al empezar Diciembre de 2008. Pero sólo muy pocos pudieron recordar a "El Mago del Piano", maestro concertador de las ya lejanas variettés, que consistían en un desfile artístico en cines y teatros, luego de una película de moda. Y es que actualmente son muy escasos también quienes logran llegar a la base siete u ocho de la vida. Procedente de familia aristocrática, que lo llevaría a nacer en el Castillo Rospigliossi del Callao en 1922.

Con nuestra Jesús Vásquez.
Dámaso rechazó siempre aquel estilo de vida y se metió de lleno en las jaranas criollas de rompe y raja del brazo de Nestor Chocobar y Pedro Espinel, el entrañable "Rey de las polkas" y compadre de Felipe Pinglo Alva. El gran Filomeno Ormeño lo eligió su sucesor, pero De Rivero, a quien por aquel entonces llamaban "El Galán del Piano" por su porte y buen vestir, declinó por su carácter algo huraño, amante del perfil bajo. Un buen día, sin embargo, una cholita limeña como la mazamorra morada, de cara bonita y voz de ángel, lo hizo su primer pianista acompañante. Había nacido entonces Jesús Vásquez "La Reina y Señora de la Canción Criolla", quien hoy, pese al alzheimer que padece, suelta una lágrima cuando le hablan de Dámaso.

Con la cubana Amalia Aguilar.
En la década del 40, Javier Gonzáles lo incorporó al trío "Los Trovadores del Perú" y juntos recorrieron América con un éxito sin precedentes. Transcurridos los años y ya convertido en una figura mítica, "El Mago del Piano", siempre rodeado de los mejores músicos y cantantes del momento, es convocado para acompañar a la cancionista italiana Franca Fenatti y al no menos famoso actor del cine y cantante lírico José Mojica. En 1952 protagonizó como galán, junto a la estrella cubana Amalia Aguilar, la película peruana "Un Paso a la Vida", rodada totalmente en la Amazonia Peruana.

Posa con Oscar Avilés Arcos.
Con la salud deteriorada y agravada por un ritmo de vida matador y, para colmo, agotada ya la fortuna personal, no por dilapidarla en vicios sino por auto auspiciarse en un país como el nuestro en que el arte no paga, tuvo que retirarse a sus cuarteles de invierno, en un viejo edificio de la cuadra dos del jirón Quilca, ante la profunda preocupación de su amigo Oscar Avilés, "La Primera Guitarra del Perú". Pero la angustia no duró mucho, porque en el año 2005 y con toda justicia, este último, el propio Dámaso, Esther Granados, Luis Abanto Morales, Edith Barr y otros, recibieron conmovidos una Pensión de Gracia del Estado peruano, para aliviar sus días de ancianidad.

Dante Miller y Javier Gonzáles
"El Averno", entonces concurrido centro de contra cultura y vecino suyo, ganó un adepto más en sus veladas bohemias de música y poesía, hasta su deceso en la madrugada del 1ro. de Diciembre de 2008. Dámaso De Rivero, "El Mago del Piano", ha quedado para la historia de la música criolla y el cine nacional, como uno de sus más conspicuos miembros, un desconocido quizá para las nuevas generaciones, pero un figura de gran relevancia para los auténticos conocedores. Para finalizar, nuestro reconocimiento al actor peruano Dante Casanova, autor de esta interesante reseña de Dámaso de Rivero. Gracias.