viernes, 30 de septiembre de 2011

CARMINA CANNAVINO. UNA PERUANA QUE CANTA PARA SER OÍDA EN SUS COMPOSICIONES DEL ALMA.

Carmina, tan
natural y bella
¿Qué se necesita para ser artista? En el caso que nos ocupa, además de poseer voz, buen timbre y excelente oído, querer serlo. Ese es el caso de Carmina Cannavino, con todas las condiciones y medios para lograrlo. Creció en medio de la música. Respiró desde su niñez notas musicales y estuvo invadida de los sonidos que extraían de sus intrumentos musicales, sus padres. No hubo reacción negativa como sucede en muchos casos y surge la rebeldía. Aceptó su hábitat y fue recogiendo melodías conforme crecía.

Pertenece en su estilo, muy propio, a ese canto generacional dirigido a la vida, a la Naturaleza, a todo lo que se acerca a sus formas espirituales. No interesa el éxito ni el ratting. Canta por que ama lo que compone y se expresa con todo lo que sus condiciones intelectuales se lo permiten. No está sujeta a las reglas generales que llevan al éxito, ni acepta una vestimenta que adorne y distraiga lo que canta. Se siente feliz cuando de sus labios y gargante fluyen las melodías y mensajes, y nota que la entienden. Para qué más.

Un encanto cuando
canta esta calandria
Tiene un recorrido extraordinario en Festivales, Concursos y grandes Certámenes Internacionales del canto y de la música. Información sobre ello, toda la necesaria para que se entere de su curriculum, en Internet. No es nuestra idea referirnos a ese aspecto que sobradamente conocen quienes la rodean y los amantes de este tipo de creaciones. Lo que podemos afirmar, es que tiene talento heredado de su madre Doña Olga Aguilar y de ese gran violinista argentino Pascual Cannavino, miembro de la Sinfónica Nacional.

Lo que quiero dar relieve es la gran amistad que tuvo Cannavino con Domingo Rullo, ambos integrantes de "Los Embajadores del Tango", toda una historia con matices especiales y que solía oír en mis visitas a la Casa Sterling en Miraflores. Hasta jugaron fútbol contra el equipo de Radio Colonial que cedió una Copa y hubo un gol de Domingo nada menos que a Juán Criado, "el arquero cantor". Pascual, jugó en la delantera y verlos recordar sus hazañas, era un deleite. Así era el padre de Carmina Cannavino.

Carmina Cannavino
Creadora de un
canto divino
Nuestra estrella radica en México y jamás olvida su Lima que la vio nacer. La estuve oyendo en su canción "Amor Libertador", uno de los temas que integra sus varios discos grabados. Ha realizado viajes por Corea del Sur, Uruguay, Argentina, Ecuador, Brasil, Estados Unidos, Roma, la ciudad eterna de Italia y por muchos lugares de nuestro querido Perú. Dedicó a Chabuca Granda este título y canto: "Patria Granda Por Donde Andes". Muy sugerente y con todo el estilo de Carmina Cannavino.

Evoca al "nono" Luigi y su paso por el "Antonio Raymondi". Corre sangre italiana por sus venas como savia enriquecedora de canto y arte. Creció entre música peruana y las tradicionales de su padre, como tangos y chacareras. Se inició cantando en 1982 y se convirtió en figura trovera para en el 85 radicarse en México. De allí retorna las veces que puede, pero su contacto es diario con sus amigos a través del Facebook. Creo que he sido sincero en presentar a la verdadera Carmina Cannavino. ¿Les parece? Gracias.

No hay comentarios:

Publicar un comentario