sábado, 17 de septiembre de 2011

LUIS ABELARDO NÚÑEZ. EL COMPOSITOR NORTEÑO QUE HIZO MÚSICA CON "ANSIAS" Y "CON LOCURA".

Luis Abelardo Núñez
La última vez que vimos a Luis Abelardo Núñez fue en el sepelio de José Lázaro Tello, su amigo y paisano y en cuya última estada en la tierra congregó a otros norteños de su misma valía como Rafael Otero López. Frente a aquella capilla ardiente y ante una muy apenada concurrencia, dijimos nuestra palabra en representación de la Asociación de Locutores del Perú, dejándole como señal una Cruz recordatoria y a sus hijos, ejemplares de la revista "Voces" en la que figuraba una reseña del famoso "animador de las multitudes". 

Evocamos brevemente con Luis Abelardo, pasajes de una etapa de nuestra primaria en este mundo de lo criollo y bohemio. Estaba presente Zoraida Arias, destacada locutora colega y que ignoraba nuestra amistad con el insigne compositor de Ferreñafe. Lo empezamos a tratar en 1954, cuando sonaban exitósamente sus valses, polcas y marineras. Aquellas excursiones con matiz de aventura, en busca de culminar la semana entre guitarras, buena olla y tremendos cantores. Luis Abelardo, era uno de ellos.

El compositor de Ferreñafe.
En 1973 pasé a vivir en la que hoy es mi hogar en la urbanización Santa Isabel de Carabayllo. Se sucedieron los reencuentros con Luis Abelardo Núñez en los famosos "rojos", la línea 37 de ómnibus, que lo dejaban a él  en Comas, en la urbanización Carabayllo y cuya casa era frecuentada casi siempre por los amigos y vecinos de aquel barrio sencillo. pero cálido y noble como su dueño. Era motivo de malestar para Luis Abelardo, el que no lo acompañáramos con frecuencia a su territorio casero.

Lo consideraba un buen cantor y me extrañaba que fuera tímido para solicitar una prueba en alguna disquera y en la que gozaba de buenos amigos. Me di el lujo de tocar su música con mi acordeón y disfrutar de los aplausos en cada jarana a la que nos comprometía José Lázaro. Y a nosotros, que "no nos gustaba". Cuánto ansiaba una grabadora y poder haber captado para el recuerdo, en especial, los "encierros" en la casa del gordo Tomás. Resuenan en mis oídos "Engañada", "Ansias" y "Con Locura", en la propia voz de Núñez.

El señor Takahashi Núñez
Ya en mi condición de músico profesional, jamás dejé de culminar una fiesta sin tocar "Sacachispas". Un fin de fiesta tradicional al compás de marinera. Así eran nuestra fiestas sociales antes. Luis Abelardo Núñez, es inmortal en el cancionero peruano por que la gran mayoría de ases del criollismo, grabaron lo suyo. Desde Jesus Vásquez y todas las grandes del criollismo, hasta "Fiesta Criolla". "Los Dávalos", "Los Chamas", "Los Morochucos", "Los embajadores Criollos" y los "Trovadores del Norte", entre otros, lo cantaron.

Por todo esto LUIS ABELARDO NÚÑEZ, de quien hay mejores historias, engalana estas reseñas que con todo aprecio y entusiasmo entrego a nuestros lectores. Un compositor humilde y gigante por la riqueza de su música y linda poesía. Es pertenencia nuestra como Pinglo, Espinel, Márquez Talledo o Martínez Smart. Hizo obra para que el pueblo cantara y jamás dejó su bohemia inspiradora. Sigue vigente porque es inmortal y los triunfos que consiguió en vida, resuenan como campanas al viento. Gracias.

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