sábado, 24 de septiembre de 2016

JOSÉ VILLALOBOS CAVERO: EL REY DEL FESTEJO". BUEN COMPOSITOR DE RITMOS AFRO PERUANOS Y AMANTE DE NUESTRA TRADICIÓN CRIOLLA.

Pepe Villalobos
Muchas veces nos hemos preguntado en este trajinar por el mundo del espectáculo: ¿De quién nos falta realizar su reseña para este blog? Y la respuesta es automática: De José Villalobos Cavero, nada menos que Don Pepe "El Rey del Festejo". Que nació con esa virtud de sentir correr por sus venas un torrente de compases rítmicos y que se han plasmado en ocurrentes títulos como "Mi comadre Cocoliche", "El negrito Chinchiví" o su otro gran éxito "El Galpón". Como es lógico de suponer, teniendo el compás de festejo, llamado a cumplir con la orden de "Mueve tu cucú".

Así, con esos titulares, hemos dejado al descubierto a un personaje querido y notable en el mundo afro peruano. ¿Quién sabe tiene savia de "Kunta Kinte" y eso significa hombre de especial talento. Frases muy a su manera: "Guitarra, cajón y olla es la música criolla". La puritita verdad. Podrás convivir en lo más humilde de una vecindad y cuando celebras un cumpleaños o lo que sea, no puede faltar la maravillosa vihuela, el ritmo marcado por un cajón y la sazón más exquisita cuando te luces con una "frejolada criolla". Y su título más notable lo adquirió en la "Universidad del Callejón".

"El Rey del Festejo".
Así como aprendimos a visitar los centros más importantes tales como el "Carlos A. Saco" o el "Felipe Pinglo Alva", por citar dos de los más notables, Pepe Villalobos se adoquinó en el Callejón del Buque de la Victoria y cuya estrella fue Valentina Barrionuevo, ícono del baile y cantos de sabor aliancista. Lo manifiesta siempre en cuanta entrevista acepta. Era como considerar a nuestra música criolla una religión y cuyo templo de reverencias lo obligaba a permanecer allí por varios días y sin el permiso de la patrona. ¡Qué tal aguante! Por supuesto, el de ella, la consecuente esposa.

Algo bueno tuvo que suceder, porque el inspirado compositor le cantó a esa extraordinaria negra que nos llenaba de arroz como si nos estuviéramos casando. Una pincelada histórica titulada "Las cosas de Tina" y que, lamentablemente para Pepe Villaobos, no logró estrenarla en su presencia. Nos llena de ritmo cunado con su guitarra acompaña un festejo. Mantiene la tradición de la "Quijada de burro", aquel instrumento que identificara a Juanito Criado y que hacía "rechinar" los dientes del que fue alguna vez jumento. Y algo más: "Las cucharas". Por allí se esconden muchos de sus secretos. 

"La Casa de Pepe Villalobos".
Somos contemporáneos y "ochentones", pero de buena memoria. Por eso es que lo admiro cuando se refiere a emisoras como radio Central o Mundial, en las que nos lucimos como locutor. Nuestro maestro fue José Lázaro Tello en radio Victoria, que nos obligaba a concurrir a las clases de criollismo en vivo y en directo y a las que también asistía el notable alumno de doce años Pepito Villalobos, ya acostumbrado a cantar marineras limeñas, festejos, pregones, zamacuecas, etc. Rómulo Varillas le grabó su vals "Copas Mías" y que lo sitúa en el campo de lo notable.

Ha sido condecorado con las Palmas Artísticas en el grado de Maestro y otra serie de diplomas o bien recibidos trofeos ganados en buena lid. Gran recopilador y creador de su propio "cajón peruano" con características originales. Tiene una joya que brilla con luz propia: Cantante de lujo y notable como "Victoria Villalobos". Se da el tiempo para continuar en la lucha y los viernes y sábados está presente en su acogedora "Casa de Pepe Villalobos" en la Av. Militar 2036 de Lince. Ya puede marcar tarjeta a las nueve de la noche. Se prenden las luces y esto ya es material para una nueva reseña. Tarea cumplida y esperamos refleje la inmensa historia de "Don Pepe". Gracias.

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