domingo, 23 de febrero de 2014

"ANAMELBA". NACIÓ PARA EL CANTO Y SE CONSAGRÓ COMO "LA NOVIA DEL BOLERO".

"Anamelba".
Ha pasado tanto tiempo desde que empezamos con "Artistas en el Perú" y hemos reseñado a decenas de figuras del teatro, del canto, de la composición y nos faltaba una mujer que fue sensación en la década de 1960. Su voz era cálida y de una sonoridad especial. Muy pequeña de potencia, pero que corría, por su timbre de soprano, como casi con magia. Lo que se decía en aquellos tiempos: "Voz microfónica". Ella es "Anamelba" y lo decimos así, porque sobrevive a través de las muchas grabaciones románticas que nos dejó: "Albricias", "Aceptaré" y "Amor Incomparable", por citar tres de sus innumerables éxitos. Realmente esta cancionista causó asombro por su especialísimo y natural estilo de cantar. Batió records de venta e hizo ganar buenos dividendos a muchos compositores y que hasta ahora lo hacen.

LP."Albricias".
A pesar del tiempo transcurrido hay todavía buenos propulsores del bolero que jamás dejan de incluir sus canciones en sus correspondientes programas. Por esos tiempos brillaban otras cancionistas como "Linda Lorenz" y "Gaby Zevallos", cuyos discos se alternaban con los de "Anamelba". El Perú ya tenía a Lucho Barrios, Pedrito Otiniano y Ramón Avilés, entre otros, como los máximos exponentes del bolero "cantinero", de aquel que se oía, como los de nuestra artista, en los restaurantes, bares y en el transporte público. Fue el pueblo el que la encumbró. La dulzura de su voz, muy natural, y su canto que llevaba en la sangre, hicieron que el triunfo siempre la acompañara. No estamos exagerando. Vivimos esa época.

"La Novia del Bolero"
Como lo declarara en repetidas entrevistas,  Melba Ana Pinzas Salazar se inició desde niña cantando temas clásicos del repertorio lírico en su ciudad natal de Huánuco, y a la que jamás supo negar. Era su orgullo y lo proclamaba a los cuatro vientos. Ingresa al campo profesional en 1961 cuando aceptó realizar una gira con "Los Kipus". Paco Maceda le propuso cantar abriendo el espectáculo como número preliminar.   La reacción del público, ante su talento, fue tan arrolladora que la aplaudieron mas que a nadie. Así nació y se encumbró, de la noche a la mañana, "Melba Ana". Contaba que desde allí tuvo a Genaro Ganoza como su representante y que fue el que le sugirió cambiara su nombre a "Anamelba". La verdad es que fue acertado. 

Posando con "Tin Tán".
Tenía tan solo 20 años cuando grabó su primer Larga Duración "Albricias". No había emisora popular que no lo incluyera en su programación. Había comenzado con un éxito inimaginable y tuvo a sus pies a los más consagrados compositores para que les interpretara sus canciones. De contextura gruesa y a la que ella no le daba importancia, comprobó que cantando como lo hacía, tenía todas las de ganar . Poseía un carácter a prueba de todo. Una vez cantando "Noche de Ronda" en Chimbote y haciendo lo que le daba en gana con su voz, ya a punto de finalizar, un impertinente le gritó: ¡Buena Cara de papa! No se enojó. Festejó aquello llena de risa y fue tanta la gracia que le causó, que no pudo cantar más ante los aplausos multitudinarios.

Homenaje en los Estados Unidos a "Anamelba".
Otra de sus historias que se acostumbró a contar fue aquella la de su matrimonio con Julio Jaramillo. Decía que no se podían ver. "Esta gorda es una chinchosa", le decía Julio. Ella replicaba: ¡Calla negro para lo que sirves tú"! Fue una gira de 45 días con los grandes del bolero, hasta que se dio cuenta que se había enamorado de él. Fue el cantor el que le propuso matrimonio y se casaron en 1967 en Puente de Piedra "con todas las de la Ley". Tres años después ella le pidió el divorcio, asumió los trámites y pudo comprobar que de nada valía hacerlo. No tenía validez, puesto que Julio Jaramillo se había casado varias veces y probó que había sido engañada. Contaba que se rió de su suerte y solamente pensó en su futuro.

Una última foto en USA
Fue casi heroica su vida en los Estados Unidos. Le habían detectado cáncer y había perdido 14 años tratándose de otro mal. Quería vivir. Fue operada y no pudo volver al canto. Jamás se desanimó. En Setiembre de 2011 nos dejó, lejos de su Perú querido a los 69 de edad y, pudimos comprobar, con tristeza, que nadie le rindió, en nuestro país, el homenaje que se merecía esta extraordinaria mujer. Se ganó la vida transportando a niños especiales como conductora de ómnibus escolar. Fue objeto de homenajes que agradecía con frases de elogio a los Estados Unidos, pero repetía que tenía el orgullo de haber nacido en el Perú. La reseña pudo ser más extensa. "ANAMELBA" es un personaje digno de una gran producción televisiva y que se conformó con lo que vivió, sus dramas ocultos, y eternamente como "La Novia del Bolero". Gracias.

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