jueves, 19 de julio de 2012

CARLOS HAYRE RAMÍREZ. RELIQUIA MUSICAL DE SURQUILLO. HA FALLECIDO EL AUTOR DEL VALS "DESPERTAR". MÚSICO NATO Y CON UN HISTORIAL GIGANTE COMO ÉL.

Carlos Hayre
Esta vez le pido disculpas a Carlos. Como somos amigos, lo habíamos dejado para después con nuestras reseñas. Hoy nos enteramos de su deceso y se nos ha escarapelado el cuerpo. A pesar de ello, me dio mucho gusto verlo en un especial que hiciera Ricardo Belmont en su canal de televisión, como siempre, al lado de Manuel Acosta Ojeda y otros criollos. Ya con un montón de años encima y luciendo una boina que le cuadraba muy bien. De joven fue de buena pinta y simpatía por donde se le viera. Siempre enamorado de su guitarra y con la que acompañó cientos de serenatas en mi querido Surquillo. Estudió en el Centro Escolar 401, el del famoso Angel Fernández Dávila "El Carioco". La foto de joven certifica lo expresado. De mucha popularidad por su arte y su guitarra. Amigo común del poeta Reynaldo Naranjo García. Hablamos de 1948 y éramos estudiantes en el mencionado colegio, conocido también como el "Primavera".

Su otro mundo fue el
de las grabaciones.
En Navidad y en Fiestas Patrias, visitaban el barrio los circos y el muchachito Hayre demostraba su arte criollo y tropical acompañando a un morenito llamado "Kiko". No existían los equipos amplificadores de sonido como los de ahora y tenían su propia Banda Musical. Allí, en el "Cavallini" o en el circo de "Ozambela" y otros, nos demostraba su arte. Ya era famoso en el barrio. Su casa estaba ubicada entre las calles Inca y Gonzales Prada. Por lo menos nos capturó a nosotros que, siendo niños, nos gustaba visitar el Centro Musical "Ricardo Palma" con los Bolaños y otros. ¿Quién hubiera pensado en esos tiempos la importancia que ganaría Carlos Hayre y que hoy, prácticamente ha quedado olvidado. Siempre recordaba que aprendió con un instrumento de cuerdas, pero hecho con la lata de sardinas a la que su padre le agregó un palo y lograra la forma. Ingeniosa manera de incentivarlo, porque mostraba desde muy niño inquietudes por la música.

¡Voy a tu lado Señor!
A propósito, sin jactancia alguna, Carlos llegó a nuestro hogar y siempre fue bien recibido. Muy tranquilo y bastante joven. Con su guitarra, alternaba con Don Juanito Araujo, un laudista de primera y que integrara el famoso conjunto "Santa Rosa" con otro laudista de su talla llamado Pancho Estrada y otros palos trinadores y mandolinas como Gamarra y Laynes que armonizaban hermosos temas criollos. Se alimentaron así nuestros gustos musicales. En la familia se celebraba a todo dar los cumpleaños de nuestros padres. Mis tíos Antonio y Teodoro Meza fueron socios del "Ricardo Palma" y nos traían serenata con estos artistas y otro cantor sensacional que no olvidé jamás y como lo fue Alfredo Leturia. Cuánto lamento no haber reseñado estos recuerdos con Carlos Hayre a su debido tiempo. Un verdadero profesional de la música y capaz de sostener una disertación  mostrándonos los secretos de la guitarra.

De pícaro acento limeño.
Llegarían los años 50 y creció la fama de "Los Cholos", "Los Capitalinos" y otros conjuntos criollos que competían con "Los Morochucos" y "Los Embajadores Criollos". Carlos Hayre, en sus presentaciones por Radio Victoria con "Los Cholos", reemplazó al primer guitarrista del trío y le dio otro sabor con sus introducciones maravillosas. De allí salió una expresión muy popular dicha por Gadea, su primera voz: ¡Qué checho! Siempre que observaba a una dama en el auditorio que llamara su atención. Y pegó tanto que nos agradaba repetirlo entre mis compañeros de trabajo en el Arsenal Central de Aeronáutica de Barranco. De allí que, por mucho tiempo, fui conocido como "Checho" y perdura el sobrenombre a pesar del tiempo transcurrido. Me encontré ahora poco con amigos de aquella época y me llamaron tal como lo describo: ¡Hola "Checho"! 

Los inseparables amigos Hayre y Acosta.
Tengo grabaciones de "Los Capitalinos" y en ellas participó igualmente Carlos Hayre Ramírez con su guitarra o el contrabajo. En el guapeo se le nombra y responde. Tuvo un estilo muy armónico y con arte sentimental. Ha sido arreglista y acompañante de casi todas las estrellas de la canción criolla e inclusive grabó un larga duración con su propia agrupación. Es extensa su historia, la que vivió silenciosamente. Lo siento mucho por Manuel Acosta Ojeda, su verdadero amigo y compañero de muchas reuniones de cultura musical criolla. Hayre compuso el vals "Despertar", muy famoso y que grabara Tania Libertad con gran éxito. También dedicó el vals "Miraflores", cuando Surquillo todavía no era distrito. Me parece verlos caminar por esa calle "Dante" de nuestros años juveniles. Haría historia y noticia cuando se casó con Alicia Maguiña y por esos tiempos solíamos vernos en la Casa Sterling con Domingo Rullo y otras veces con Erasmo Díaz en la Av. Larco de Miraflores.

Hay mucha nostalgia
en esta expresión.
Necesitaríamos más espacio para seguir reseñando a Carlos Hayre, pero creo que, como muestra de lo que fue, basta este botón. En You Tube se le aprecia en reuniones muy íntimas con Manuel Acosta y demostrando ambos lo que sabían hacer. Sus valses "Tu vida siempre", "Odios y Sombra", "Ya se muere la Tarde" y otros a los que puso música, tienen letra de Manuel. La verdad es que lo siento mucho. No he conocido homenajes a su persona como se merecía. Es que no fue amante de esto. Muy sencillo y de una nobleza humana ejemplar. Ya rasga su guitarra entre liras del cielo y voces que le dan la bienvenida. Hay una película peruana "Sigo Siendo" y en donde hay buen lucimiento de este extraordinario músico, comentando sobre su vida y alternando con el "Contrabajo" en el famoso "Callejón del Buque" en la Victoria. Ha sido nuestro modesto y sincero homenaje en su memoria. Dios lo tenga en su Gloria. Gracias.


domingo, 15 de julio de 2012

JUANITO CRIADO "EL ARQUERO CANTOR". PERSONAJE SINGULAR DEL CRIOLLISMO Y AUTOR DE UN LÉXICO PROPIO EN EL HABLAR.

Juán Criado
"El Arquero Cantor"
Me viene a la memoria este grato personaje de la historia musical y deportiva del Perú. Quienes nos leen no tienen la más mínima idea de lo popular que fue. Lo escuchábamos desde niño cantando en las emisora de aquellos tiempos, con una voz casi aguda pero muy bien entonada. Antes de describirlo en esta faceta, les diré que jugó nada menos que por el Universitario de Deportes, la "U", y campeonó tapando de todo en 1935, si la memoria no nos falla. Tenía buen físico y reflejos extraordinarios y alternó con Lolo y Arturo Fernández, Tovar y Astengo entre otros. La época del fútbol amateur y que se contentaban con una propina.

Fue el arquero suplente del "mago" Juán Valdivieso en las Olimpiadas de Berlín y en donde la selección peruana destacó por las extraordinarias actuaciones de Alejandro Villanueva, Teodoro Fernández, Adelfo Magallanes y los inolvidables jugadores que amaban la camiseta de verdad. Sus triunfos causaron sorpresa en Hitler, que no aceptó la derrota de Austria. No entraremos en detalles, pero esto ocasionó el retiro de aquel equipo que jamás debe ser olvidado. ¿Se imaginan? Gente "del pelo y quimbosa" haciendo de las suyas ante los "postes" europeos. En Alemania, todavía no había prendido el fútbol.

Ser criollo, no el hijo de español nacido en el Perú, sino el jaranero, el pícaro y el que amaba todo lo limeño, fue característica especial de Juanito Criado. Inventó una manera particular de comunicarse con los demás. No es la "replana" de Cavagnaro ni nada que se le parezca. Por ejemplo, cuando se refería al arroz con pato, él los describía como "Arruza con Patiño", apellidos de célebres personajes, dichos con una gracia que a los comensales causaba hilaridad. Hacía un brindis con vino en copa y se expresaba así: ¡Salud con "Vinatea" y "Copayba"! Épocas de Costa y Monteverde con el conjunto de Filomeno Ormeño.

Siempre acompañado de
su "quijada de burro".
Un empecinado admirador de los ritmos negros y creador de muchos "festejos", "agua e nieve", "marineras" y su famosa polca "Angélica". Diestro en sacarle sonido de percusión a la "quijada de burro", una osamenta de dicho animal y con los dientes sueltos y resonando ritmicamente en sus manos. Era un espectáculo aparte y su cantar con todas las características de las voces de negro. Dichos al aire que decía eran "voces africanas" y que matizaban sus actuaciones. En su grabación "La Cuadrilla Morena con Juán Criado", figuran "Diálogo Negroide", ""Ron con cara durce", "Arroz con concolón", "Que se quema el zango" y otros de su repertorio.

De oyente juvenil pasé a ser locutor de Radio Victoria en 1954 y con José Lázaro Tello visitábamos a los jugadores de fútbol olímpicos que trabajaban en la Municipalidad de Lima. Me sentí en otro mundo de ver a Prisco Alcalde, a José María Lavalle u otros visitantes como Lolo Fernández y el mago Valdivieso. Pero. allí estaba siempre Juanito Criado. Con esa chispa característica y tomándole el pelo a José Lázaro. Empleando el argot de ahora, me sentía "chupao" ante esos monstruos, hasta que tomé confianza con ellos. Juanito se admiraba de lo mucho que conocía de él y de todos. No me tomé nunca una foto.

Debo agradecer a Dios que me enfermó. Por eso y entreteniéndome escribo desde Octubre del 2009 estas reseñas. Recordando empecé y a estas alturas he evocado a cientos de personajes. "Una por otra". En esta historia me siento feliz, porque es como volver a vivir con los grandes del criollismo. Juanito Criado, fue mi ídolo tanto en el fútbol por ser crema y en el canto por ser negro. Lástima que todo ha cambiado y hoy, así lo quieras hacer, ya no consigues "el arroz con concolón" que entonaba el "Arquero Cantor". Nos despedimos con las melodías de "Angélica", la polca criolla de este gran personaje. Gracias.

sábado, 14 de julio de 2012

"MANOLO ÁVALOS". POLIFACÉTICO ARTISTA CHINCHANO Y GRAN ARREGLISTA CRIOLLO. "EL CABALLERO DE LA MODESTIA".

"Manolo Ávalos".
Por circunstancias que no me explico, hemos venido dejando de lado a artistas como Manolo Ávalos, y a quienes, sin ninguna duda, se les debe mucho por lo que aportaron a favor del cancionero criollo. Un pianista de gran peregrinaje por los escenarios de la radio y la televisión. Pienso que fue el más humilde y sencillo artista que pude haber conocido en mi largo trajinar de locutor y acordeonista. Solíamos vernos en el taller de Electrónica Miraflores de Roger Cortegana y en donde acudíamos para salvar desperfectos que solucionábamos al instante. Un músico completo y lleno de buen humor y calidad personal.

Fue el innovador en el acompañamiento musical a las estrellas del criollismo. Nadie recuerda que impuso un estilo que se practicaba antaño y que consistía en utilizar clarinetes en la introducción de los valses criollos. Se siguen oyendo "La Historia de mi Vida" y "Sueños de Opio" por Roberto Tello. También "Triste Despedida" y "La Perla del Chira" por Maritza Rodríguez, entre otros famosos temas grabados por Sono Radio y con los arreglos de Manolo Ávalos y su orquesta. Grabó de todo. Música tropical y bailables que quedaron en el recuerdo de todos los peruanos que conocimos su arte. Hasta "Parrandas criollas".

Pianista y gran arreglista.
En época de la radio y hablamos de los años 50, tuvimos el placer de gozarlo en su piano con la orquesta típica de Domingo Rullo y acompañando nada menos que a Raúl del Mar. Leía a primera vista el pentagrama y nos admirábamos de su versatilidad en el dominio de su instrumento y ese su carácter tan divertido y tan lleno de sencillez inigualable. Otros, con todo lo que hacía y continuaba haciendo, habría tomado actitudes soberbias. En el caso de Manolo Ávalos, esto no lo afectaba. Podía mezclarse con los más connotados músicos de la Sinfónica y se lucía con sus arreglos, pero, siempre continuaba siendo el mismo.

Falleció en este siglo y era frecuente verlo en los programas criollos a través del Canal del Estado Peruano. Me quedaba extrañado cuando, con todo lo que significaba como músico, se integraba al conjunto como uno más. Nunca exigió primacías ni practicó el figuretismo. Sencillo a rabiar. Querido por todos y su deceso nos tomó por sorpresa, cuando nada hacía presagiar su repentina muerte. Estas letras debían ser de oro para que realcen lo que fue. Cómo nos divertíamos en casa de Carlos Vásquez, gran tenor y amigo, a donde concurría para acompañar a los líricos en sus actuaciones y siempre con la chispa prendida.

"Tropical con Manolo Ávalos".
Muchas veces cuando compartíamos experiencias de los "chivos" que matábamos, es decir, los contratos para amenizar fiestas con nuestras agrupaciones, tenía la voluntad de corregirnos y sin pretenciones de demostrar su sapiencia, nos ilustraba de lo que él sabía. Por ejemplo, hay un vals que siempre tocábamos en los matrimonios y considerado "el vals de los padrinos". Yo lo conocía como "Claro de Luna" y él tuvo a bien decirme que no era ese su nombre, sino "El Aro de Luna". Porque lo había descubierto en un pentagrama original de la música de ese vals y creo perteneció a Carlos A. Saco. Sabio, Manolo.

Fue un músico completo y dominaba varios instrumentos de cuerda y de viento. Todo un espectáculo en la intimidad y que añoraba su niñez en su "Colegio Pardo" de Chincha y en el que estudió al lado de otro célebre como Erasmo Díaz Yuiján, gran compositor y buen pianista. Nos quedamos cortos en reseñar a Manolo Ávalos, digno para que lo describa un verdadero escritor. No inventamos nada sobre él. Nadie de quienes le conocieron, podrá argumentar en contra a lo que aquí decimos. "El Caballero de la Modestia". Creo que ese sería su título. Le agradezco me haya permitido evocarlo. Me siento feliz. Gracias.